Nos queda poco tiempo

Si, como lo escuchaste.
Ya es marzo y todavía sin progresos.
Llueve y truena, escampa y suena el viento...
y aun no conseguimos movernos.
(Siempre repito tu nombre al llegar a la esquina).

Ayer te encontré...
Acurrucada en el rincón de siempre...
Susurrándote una fórmula sencilla al oído...
Y dije que esperaría hasta que un lirio florezca desde allí...
(Siempre doy vueltas alrededor del naranjo).

Noté cuando tus párpados lucharon.
Cuando tus labios se pusieron trémulos.
Y tus pies rascaron, arriba y abajo, de izquierda a derecha...
Continuaste durmiendo...
(Siempre subo la escalera desde el tercer peldaño).

Hiciste fuerzas para desperezarte.
Tus pestañas continuaban con eso verde y gomoso.
Y ocurrió lo inesperado, tus ojos se clavaron en mí…
A modo de reflejo, solo alcancé a sonreírte...
(Siempre enciendo y apago la luz a la medianoche).

Desee poder levitarte.
Traerte a solo dos centímetros de mí.
Sacarte el alma de un puñado.
Y ponerle un cartel: “Propiedad mía”.
(Siempre ordeno y desordeno mis cartas por la madrugada)

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