Insomnio 1:56

(VI) Empecinado, robé insultos para recomponer tu cuerpo. La rabia vuelve infinita la tarea. Soy ladrón frustrado.

(V) La mentira del abrazo alumbra heridas. Apago la carencia para que cicatricen.

(IV) Caminé sin respirar por tus promesas. El único jadeo fue silencio.

(III) Y la palabra fue altar y espera. Jugarse la lengua fue derrota.

(II) Sin percatarme, perdí hombros, dedos y fracasos. En el espejo sólo ví serpientes.

(I) La luz dibuja hojas y temblores, pero al copiar el alma se vuelve cuerda suelta.

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