Sustituir, mudar, trocar, change, cuatro palabras para decir lo mismo. Prefiero usarlo como producto de cambio. Así nomás es...me decían. Yo me preguntaba y miraba al techo, intentaba copiar alguna bataclana de Toulosse Lautrec (sin saber quien era) para no responderme eso que me inquietaba. Por qué perdía más tiempo queriendo escuchar Jeremy de Pearl Jam y no seguir jugando con mi Playmovil favorito, que aunque tenía el flequillo medio chueco y lo había bautizado como "Dani", me servía como objeto lúdico que entretenía, cumpliendo además el rol de amigo imaginario. Unos decían que era la edad, otros que luego me pasaría pero la verdad era que en mi interior y en mi sala de controles (o azotea, o mate o simplemente cabeza asociada a mente) se reemplazaban costumbres, formas de vestir y hasta la estatura se iba elevando (y eso que no había comido, que yo recordara, ninguna galletita u hongo como la pobre Alicia del cuento). Cansado de que me digan un montón de mentiras discret...