Mantenimiento y reparación

Hoy tengo a dos hombres
en casa.
Uno es plomero,
el otro electricista.
La resistencia de la ducha
se quemó
(como la espera),
hizo cortocircuito
(igual que el corazón).
Tienen espaldas anchas,
brazos fornidos
(como el amante que se fue al amanecer
o el padre que nunca tuve).
Me explican milimétricamente
lo que pasó.
Miro y deseo
que así, traduzcan mi soledad. 

Por momentos me angustio,
entro en pánico.
Pero se que van a mostrarme
todo lo descompuesto
que tengo.

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