Instrucciones para deshacer una roca

Escribir es dejarse en las palabras,

es soltar todos los pájaros

encerrados los domingos.

Es medir y soplar inútilmente

la gran roca con tu nombre grabado.

Si un móvil vuelve a su punto de origen,

sin aceleración, es por que no hubo trayectoria.

Así siempre me ví

y sentí, con esto que ahora está entre las manos.

Cincel, martillo, dinamita.

Ninguna fórmula es tanta para abrirme paso,

pero mientras converso con mis pies,

la roca esboza telegramas para hacerse a un lado.

Tropezarse es escucharse a uno mismo

poniendo la oreja en la lluvia.

Es el arte de hacer reír

con el mismo chiste de siempre.

Si la suma de las hipotenusas

da una pérdida,

significa que el estado es voluntario.

Cadena perpetua con grilletes de felpa.

Rosa, amarillo y desteñido

Nunca fui bueno para lanzar el arroz sobre la novia.

Pero elegir el vinagre para que todo sepa amargo,

fue el deporte mejor practicado.

Invertir en desilusiones, no figura

en ninguna lista de pasatiempos.

Alimentar con bocanadas

la niebla más oscura, tampoco.

Sé la respuesta:

Bordear con los brazos la piedra que impide seguir.

Cerrar los ojos y pulverizar hasta el mismo cielo.

Luego convertir en tenedores los restos,

tomar todo el aire del entorno

aunque uno se sienta exhausto.

La roca eliminada,

el nudo en la garganta,

más sólido que nunca.

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