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Elegir la poesía (*)

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“Es un fenómeno eterno: siempre la insaciable voluntad encuentra un medio para ligar sus criaturas a la existencia y obligarlas a seguir viviendo, con ayuda de una ilusión dispersa en todas las cosas” , decía Nietzsche y en el capitalismo esas ilusiones son horribles, perversas, pero algunos espíritus sublimes aún pueden entrever o fabricarse otras ilusiones que respondan a la violencia, la discriminación, la frivolidad absurda con lo que, digamos, podría ser la poesía, para introducir nuevos significados en la vida y salvarnos de la ruina colectiva, o mostrarnos otra cosa que elegir. Nuestro autor siempre ante todo, lo sabemos, eligió la poesía.   En respuesta directa a esa elección, Edu nos trae “Primera piedra”: una confesión, la historia de un alma que en sus diferentes instancias intenta superar un nombre, no sabemos cuál, no hace falta, los nombres son lo de menos, el testimonio aquí es el del gesto humano de sobreponerse a través de la poesía, decir “me duele” y escribi...

La Habana

Para que pase el tiempo, hago fuerzas, bostezo en esta plaza, con acentos que no se parecen al mío. Con miradas que se preguntan cuántas monedas puedo soltar, con niños que no saben qué es una revolución. Todos pasan, todos interrumpen el aire de sal y decepción. Te pienso y suelto lágrima, saludo a la muerte, con arroz y frijoles. Para que pase el tiempo, me reconozco traidor y envidioso.

Al amor puto

Al amor puto  todos los atentados Clavos en el asfalto que pinche, reviente y vuelque sobre los insultos Al amor puto todas las groserías las brujerías que se tatué en la espalda una mueca más La hipocresía pendiendo del lóbulo izquierdo y en los labios, nombres de hombres casados Al amor puto el culo al aire que ventile la discreción que grite fuerte quienes son de armario y suelte al aire papeles de colores como caricias Al amor puto todas las condenas Si nos escondemos damos la razón a quienes rezan a un hombre  semidesnudo crucificado y triste  porque perdió la capacidad para adiestrar a sus bestias.

Hay ropa de hombre en mi cama

sorteando los perromiedos ¿Quién sabe calcular la velocidad  en que cae un calzoncillo o los decibeles del beso más ruidoso? Hay ropa de hombre en mi cama y debajo un laberinto de zapatos sin pares. La entrada es gratis, la salida, crimen sin juicio. Hay saliva de hombre en mi espalda para que no se noten la edad, la bofetada y el abandono.   Hay leche de hombre en mi cuello ausentes las marcas y golpes. Su semenperla el más suntuoso accesorio. Hay ropa de hombre en mi cama todas las noches, todas las mañanas y nuevos gemidos y nuevas posturas que devuelven lo animal, lo posible, lo que no debería costar tan caro.

Mantenimiento y reparación

Hoy tengo a dos hombres en casa. Uno es plomero, el otro electricista. La resistencia de la ducha se quemó (como la espera), hizo cortocircuito (igual que el corazón). Tienen espaldas anchas, brazos fornidos (como el amante que se fue al amanecer o el padre que nunca tuve). Me explican milimétricamente lo que pasó. Miro y deseo que así, traduzcan mi soledad.  Por momentos me angustio, entro en pánico. Pero se que van a mostrarme todo lo descompuesto que tengo.

Urge

Darte un beso, en el baño, en la plaza, debajo de un caballo aunque el viento del río secuestre sombreros y miedos. Urge poner labio contra labio, diente con encía, superstición con premeditación. Que se escandalicen las monjas, el comisario, tu mamá y tu novia. Besar a un hombre en público nunca resultó tan osado, tan heroico. Urge, urge quedarnos así como ventosas, como siameses, como dos que antes fueron uno, sin mapas ni propiedades. Que el beso suene en todas las cuadras, que llegue al Chaco y baje sonando a desierto. Que robe las plumas de pájaros extintos, que cosa heridas de todos los torturados. Quedémonos así besándonos, hasta que el más conservador suelte una lágrima, hasta que el tirano quiera abrazar. Besémonos, toquémonos porque esto es REVOLUCIÓN. 

Las cucarachas

Se manifestaron en la cocina. Exigen que deje migajas de torta, cuchillos con restos de mayonesa o un poco de lubricante sabor chocolate. Es inútil, no pienso criarlas aunque sean mi única compañía fiel. Envidio su inmortalidad. Siento una alegría en el pecho, cuando regreso a casa, enciendo las luces y escucho sus patitas abriéndose paso entre las cajas de té y yerba. Uno de estos días les pido que me enseñen a ser inmune al amor de los imbéciles, así como resisten a los insecticidas.

Rata

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Desde hace días una rata decidió vivir conmigo. No sabe lo peligroso que puede resultar compartir el mismo sitio, con alguien que puede usar las palabras te amo para acercarle a la palabra queso , puesta en la palabra trampa . Sin una sola mirada de asco, sin un grito repentino, sin un solo gesto de subir a una silla, puedo acabar con su vida. Con la palabra hola puedo hacer que decida quedarse conmigo para siempre. Con un te pienso , puedo prometerle una vida segura con techo, paz y pan. Podría proyectar tener propiedades y que caminemos juntos tomados de la mano. Dependencia , la palabra más despiadada. No quisiera terminar cuidándola, engordándola y que decida irse a otra casa , dejándome aquí la palabra que más temo: abandono . Pero se que terminaré matándola sin palabras, sin promesas como cuando se quiere nombrar cosas que ya no existen.

Disfraz

De mañana fui Yocasta. Con los ojos en las manos miré al sol. El incesto y tu cuerpo: hogueras rotundas. A la siesta con la caperuza roja busqué el camino más corto, el corazón en la cesta. Todos los caminos llevaron al lobo. A la tarde, fui un asesino serial. Acuchillé a cada hombre con barba que se cruzó. Coleccioné dedos y cadenillas. Tu risa, imposible cortarla en tajos. A la noche fui un torturado: caminé sobre vidrios rotos, vendaron mis ojos para ser ejecutado, recibí golpes para contar lo que sabía: perdí sangre, dientes. Nunca dije tu nombre. Mañana sigo buscando que monstruo me queda mejor. Tal vez, el olvido  sea un vulgar cambio de disfraz.

Desviado

Hijo bastardo  de madre soltera  y encima puto: llevo en mi todos tus monstruos. Sobre mis espaldas:  el solitario apellido saliva de hombres que terminaron  y se vistieron El caminar amanerado,  a veces escondido,  a veces exagerado. Una vida dudosa El radical/ el insano/ el resentido Así, ¿Santificado será mi nombre? Inseguro, paranoico  pero nunca el esfínter contraído Clamaron masculinidad  y les mostré el culo Ejercieron autoridad  y les escupí en la cara Pidieron discreción  y les grité: ORGULLO

Grindr

Algunas caras Labios Muchos abdominales ¿Algún macho?¿algún rubio? Busco paja, con lugar Quiero coger 420: ¿fumamos? ¿Rol? ¿La chupas? ¿Activo o pasivo? ¿Debe o haber? Nunca entendí los asientos comerciales Cobro Lampiños o peludos Locas abstenerse DISCRETOS Discreto como lo pide tu jefe Discreto como te exige el milico de tu papá Discreto como te lo ruega el sacerdote de tu parroquia Discreto para engañar a tu novia Un hola seguido de una foto Un: ¿Qué haces? Y la cuadrícula se vuelve un laberinto color carne y frustración ¿Es la homosexualidad un fracaso según lxs otrxs? ¿Hay necesidad de prometer un mundo y una sonrisa, por un abrazo? ¿Hay necesidad de esconder nuestros vacíos detrás de una máscara?

Flor/espada

¿No es acaso una flor tu mirada, y su perfume la presencia invisible que acompaña a internarme en la maraña de mentiras que es el día?  Así, este héroe de leyendas va valiente por las horas con su espada imposible y una fuerza que se activa con la unica e irrepetible imagen que habita entre los dos.

Daniela

Contemplar respirar desaguar recuerdos ... Hundo su nombre en la espuma ... Quietud quietud agua viva ... Silencio ... Ruego que el momento siga mojándome los pies.

Asunción es un hombre con quién me acosté...

Al comienzo me mareó con sus calles oscuras Mintió con sus naranjos hechos ficus Hedió olores corporales, venidos de Villa Morra Igual, lo tomé por la cintura Bajé por Oliva y encontré sus putos amores honestos, con olor a río Lamí su Paraguayo independiente, su falso Palacio de López Gotee velas sobre sus plazas del Congreso No sin antes borrar la sangre de la indignación, que no sale con nada El placer fue una Estrella Lo penetré, desde su catedral bien lubricada Una y cien veces hasta el altar Y no hubo temor de Dios ni de la paloma Asunción es un hombre insaciable Metí los dedos en su panteón buscando algún héroe, y solo encontré heroína y Chespi hacia la orilla Tomó revancha con su barrio Obrero y sus barras bravas Sudó mi espalda, me tatuó un ciclón, un escudo y un cerro hacia el Sur mientras sus indígenas hambrientos miraron el espectáculo con basura en la boca Cateura desbordada Y algunos gritos desde Kambala Asunción es un hombre tr...

Derrumbe

¿Quién sabe cómo salir del derrumbe de una casa que continúa en pie? Se puede entender las grietas de sus paredes de su gente. El corazón fuera de lugar. Cajas, polvo, risas estáticas en viejas fotos. Lo que antes fue un refugio ahora nada tiene que ver con uno aunque descubramos documentos que no mientan. Vestidos con escotes de una madre que ya no está. Metros cuadrados de derrotas. Ventanas anuladas por lo que nunca se dijo. ¿Quién nos salva del monstruo pasado escondido detrás de una puerta inocente? Se puede mover una silla, una mesa pero el insulto dicho es de raíz fuerte. Telarañas en el rencor. Un bebé que no conoce la traición del mundo desde un álbum en silencio. Ni palomas ni cruces salvan tanto del derrumbe como el camión de basura que termina llevando todo lo que ocupa espacio.

Todavía tu sombra resuena en la casa

No hay caso, todavía tu sombra  resuena en la casa, en las cosas. Vibra el picaporte, el sofá. La piel erizada a las 5 de la tarde. Uno se equivoca al pensar  que el corazón es superficie cóncava perfecta. La ducha gotea saliva. El dedo sin látex, en lo profundo. Tiemblan las tazas, los yuyos. Y pensarte es un buey atrapado en la terraza que no puede respirar por culpa del asma,  de la despedida. Subo las escaleras de cuatro, así no piso tus huellas. Dejo de bordar calzoncillos de hombres que no quisieron dormir conmigo. Amanecer un 2 de agosto junto a tu cuerpo hizo florecer escarabajos en rincones desconocidos. Domingo es un buen día para dar ultimátum a los terremotos internos. La única salida es inaugurar el mapa de las heridas frente al espejo donde cambiar de piel es más fácil No hay caso, tu nombre nace en el silencio y es el eco que invade todo...

Tengo en el pecho una casa desarreglada

a G. Tengo en el pecho una casa desarreglada Muñequitos de porcelana tumbados sobre palabras Huellas de humedad en el corazón Dicen que el desorden nos impide decidir El verbo brindar en el borde de las tazas Su sonrisa de sabado por la tarde, en el escalón Un boleto de colectivo que termina en cero en el techo Espejo impresionante que muestra las fronteras 3 es encuentro, 5 separación Manteles bordados por madres desterradas No se sabe por donde comenzar Aire repleto de quietud El beso más profundo en el sofá de la sala Sudo perfume y es un vidrio roto el que me lo cuenta Un pelo suyo brilla en la almohada Tender la cama el día después, para borrar las pruebas, las señas La brevedad del momento que no promete engaño El recuerdo de la ausencia en el fondo de una botella olvidada No existe una lógica del lugar de las cosas, cuando ellas son de aire La palabra precipicio ocupa toda la terraza Ruptura es una llave rota en la cerradura Afuera, m...

Plaza

¿Fuiste el niño que llegó,  puso su mano en una de mis piernas,  sonrió y se alejó un poco,  para hacer lo mismo  con la señora  que compartía  el banco? ¿Fue lo nuestro  tan fugaz y espontáneo  como esta plaza  con gente que se aproxima  sin saber  por qué?

Lejos

Ya lo hiciste: vive sólo hoy…  Canta el churro entre tanta gente. En el subte, entre tanto abrigo. Voy hacia Palermo a un lugar que no es casa, porque no suena propio, pero parece cerca. Y es un celular que muestra un:   -¿Estás bien amor?-   Y la respuesta: -Si, estoy cerca- ¡Mentira! Esta/mos lejos. Y pienso rápido en vos, así, casi con miedo, con el mismo que camino de noche por calles que no conozco. Rápido como las horas, como nuestro encuentro casi desnudos, casi vestidos. Breve como nuestro disfrute que nos impide decir palabras peligrosas… El churro para de cantar, el celular se apaga, y sigo con miedo de pensar en vos aunque seas joven, aunque seas hombre, Y ahora, estás lejos…

Masaje

¿Pensamos lo vulnerable que quedamos al dejar el cuerpo desnudo ante un par de manos? Nódulos, dolor y contracturas. Es tu nombre hecho tirón lo que duele. Tiene la piel morena. Fuerza en los brazos. Una respiración pausada. Huelo jazmines en el aire. Los muslos vibran ante el roce. Intento mirar su bulto pero el peligro aparece. Pide que de vuelta como cuando estuviste en mi espalda. Ni el sudor se controla. Me destapa y mira mi amapola queriendo llegar al cielo sin viento. Es imposible, e involuntaria la pulsión. El deseo es una flor que crece entre toallas, años luz de tu cuerpo.