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Bajo

Con el cuerpo en el suelo veo mejor las cosas bajas (tus cosas) Tienen color, puntas, suenan huecas cuando las muevo Tu mentira, por ejemplo, es un perro negro con tres patas, de pelaje raído La sonrisa fingida es apenas una arañita que desaparece al acercarse a mi pelo Y en cuanto a tu ego, una pelusa deshaciéndose al entrar a mi boca Es hora de levantarme y entender que en lo bajo siempre habitan alimañas

A tientas

Escribo como amo, a tientas, sin puntos, sólo siguiendo señales. El desafío es  no enredarse, no caer antes de sentir vértigo, explotar justo al tocar fondo

En el punto más último de la Tierra

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... y separado del agua por más agua. Soy la piedra que se baña con el mar más tardío de luz. De algas los recuerdos, de caracoles palabras ahogadas. Esta embestida cumple el rito más antiguo: ir y venir. En ese movimiento con poca velocidad, trato de descubrir el rostro preciso, el que reúne todas las bocas abiertas en el instante, el que devora a su paso verbos mal empleados. Sin piel, frente a la inmensidad que es tanta y ni el viento se atreve a completarla, uno pregunta: El espacio es más que esta alfombra azul? El pelo se entromete para que la rutina no mate tanto. Mientras juega a llenarse de arena, de sal, de pequeños espejos donde vemos lo que es, al estirar la mano y encontrar el regazo invadido de algas en el punto más último de la Tierra...  Praia Do Cima...Enero 12/01/12

Mojado de sol

(a) El golpe de la pelota es seco. Las olas cuentan chismes en voz baja. Duermo y sueño para olvidar que esta luna también lleva tu nombre... (b) Con la sal en la nariz y los ojos allá viajando sobre alas negras. La espalda roja, las uñas blancas y el corazón atrás, desteñido, apenas quieto... (c) Tenerte fue como beberse todo el mar, toda su agua, y continuar sediento. (d) Miro el mar y dibujo sus olas, su espuma pero nada que se parezca a tu sonrisa. Los ahogados no ríen!

El último poema del año

Nunca hay tormento en lo casual Laura Yasán Avanzar por el túnel de las horas supone valentía. Y es un streptease cotidiano lo que muestra el cuerpo, con su peso de ropas formando el círculo más repentino. Coraje para soportar el yunque del ritual sobre las pestañas y no hacer más esfuerzos que soplar el pétalo del último día. Por que el tiempo nos ubica en medio del río de los momentos para ver si la red pesca aquel más exacto, aquel que se cuela y forma parte de una de las fichas más limpias del recuerdo. Y sí, el calendario surge como mapa en medio del naufragio con un sol que no basta. Por que el norte es un invento. Es mero remedo de meta. Hay que navegar para sentir el viento en la cara sin ningún antifaz. Ir así, livianos en el bote y con el farol apagándose a medida que llegamos a la otra orilla: El futuro

Amo así

Amo de esta forma, sin alambres en el pecho, entendiendo que la distancia puede ser un candil  o una luciérnaga, esa que vuela en lo más oscuro del jardín, sin perderse. Amo con el lápiz en la mano y la media en la cama, engañando a la quietud con la máscara más inesperada y el pelo desbaratado sobre la rutina. Amo el cotidiano, renombrando los rituales para no caer en el silencio. Amo con el ojo, con la luz, con el azul. Amo así con mis abismos, mis escándalos mi desnudo, con el dedo bien adentro, la boca abierta, y la lengua afuera.

Lo que nace en domingo

(a) Encontrar sosiego en el boldo, mientras que el domingo pasa con su rastro de candados y herrumbre. Demasiada luz desnuda las máscaras. Tanto abono para tan pocas flores. (b) Todo en su lugar, todo quieto mirando como brilla la porqueriza. El hambre acabo con las palabras, los cerdos en huelga, las perlas escondidas en la boca. Alimentar es el verbo más peligroso.

Letanía 3

Esperar amor, esperar puerta, esperar agua, no esperar... esperar dolor, esperar la espera, esperar lo denso, esperar lo espeso, esperar... esperar.... esperarte. Esperar pasos, esperar Josefina, esperar lágrima, soltar lágrimas, esperar lo oscuro, esperar lo claroscuro, esperarlo... esperar su nombre, esperar mirando, llamar al ogro, esperar aullido, esperar la tinta, sacar el peso, esperar la masa, callar... susurrar... callar, no hablar, cerrar la boca, estar... quieto... no estar, dormir, despacio, mirar, dormir... silencio...

El silencio, ese pacto

El silencio me propuso un pacto y lo acepté porque ni la última sílaba de tu nombre habitaba mis dedos La soga,              la copa,                          la daga, todo sobre la mesa Relucientes y con sus filos hacia dentro Empezó el juego sin haberme enseñado las reglas Lágrima dije. Error... Pierdo noche Desierto, vida, rostro... nunca salió luna Detalles, dijo. Otra oportunidad Cómo hago para engañarle? para tomar el ruido y desarmarlo con el eco (desarmarte) Error nuevamente Con la soga, la daga o la espera? Salí del juego, no sin antes preguntarle quien tiene el alma No hubo respuesta El silencio ocupó lo eterno y me declaró su esclavo (11/10/11, durante un viaje en la línea 12)

Marginal

Dejo lo marginal atrás y entro al círculo. Tanta intemperie también lastima.

Horrible

Ayer, un poco de noche se coló en el enrejado del recuerdo y quedó atrapado entre tu nombre y las horas rotas. Intenté sacar sus estrellas, su mancha lechosa pero gruño con fuerza, tiñendo las uñas de angustia, saltando como orangután en celo. Horrible todo, por que ni el pétalo, ni la cáscara, ni el limón lograban liberar al engendro. Saqué los ojos de sus órbitas para alumbrar el camino de la sombra, que ya era universo remendado. Llamé a los tocayos, trajeron sus frascos de moscas y sus aerosoles con el color negro escapando por los agujeros, pero nada. Las arañas colaboraron, copiando tan vulgar tejido, tan corriente artesanía, pero la nada continuaba rotunda. Ahí seguían: el recuerdo hecho tejido y la noche, atrapada bestia agitada. Tiré todo al agua, que la densidad del espacio libere algo de espera, algo de ese desamparo que por minutos mostraba pequeñas luces, a través de la trama. El teléfono indicaba una posible solución, mientras que las flores del jarrón mudaban de...

Después del 22

Después del 22 están otros números y días con mucha tarde Se ven la espuma, la cura la aparente calma Y la ilusión con su velocidad razante roba todos los sombreros todas las palabras Detrás de la flor difícil hay un puñal que brilla doloroso Hoy es 23 vienen pequeños barcos sin su nombre Ojo de águila para subir al adecuado que no se hunda sin habernos fracturado antes el desamparo

22

Su palabra vino con la lluvia, desordenando el fuerte moviendo los adjetivos disolviendo dogmas en el viento. Jugar es descalzarse en el recreo de la furia. Interrogó a la espera convertida en oscura tarántula que paseaba por su vientre. Las margaritas marchitas de tantas preguntas. Creer es abrir la boca para escapar de uno mismo. Puso en sus manos las agujas, la ilusión. Dejó rodar el ovillo hasta la madrugada, hasta el último canto del minuto cero Tejer es contar los centímetros de cada sueño. Sacó la fiebre de su caja más brillante Y la manchó en su frente. Dormir sin su aliento es hazaña cotidiana.

Instrucciones para deshacer una roca

Escribir es dejarse en las palabras, es soltar todos los pájaros encerrados los domingos. Es medir y soplar inútilmente la gran roca con tu nombre grabado. Si un móvil vuelve a su punto de origen, sin aceleración, es por que no hubo trayectoria. Así siempre me ví y sentí, con esto que ahora está entre las manos. Cincel, martillo, dinamita. Ninguna fórmula es tanta para abrirme paso, pero mientras converso con mis pies, la roca esboza telegramas para hacerse a un lado. Tropezarse es escucharse a uno mismo poniendo la oreja en la lluvia. Es el arte de hacer reír con el mismo chiste de siempre. Si la suma de las hipotenusas da una pérdida, significa que el estado es voluntario. Cadena perpetua con grilletes de felpa. Rosa, amarillo y desteñido Nunca fui bueno para lanzar el arroz sobre la novia. Pero elegir el vinagre para que todo sepa amargo, fue el deporte mejor practicado. Invertir en desilusiones, no figura en ninguna ...

Puntos ordinarios

Mis dominios se limitan a cuatro puntos ordinarios de una habitación también ordinaria. Primer punto ordinario: una pequeña estufa es la protagonista de esta zona, cuyo enojo calienta el sistema galáctico improvisado. Histérica, se sujeta al enchufe para que ese estado ciclotímico brinde un toque hogareño a todo. Limita a su derecha con una cama-altar-sarcófago en donde cada noche, las ausencias se encargan de sembrar clavos para que el sueño no resulte tan barato. Una alfombra raída de un triste marrón cubre no sólo a este punto, sino a todo el reino. Segundo punto ordinario: La cama termina completando esta parte, compartiendo el panorama con una pequeña grieta a quien le cuento en las noches más oscuras: historias de niños sin padres y de perros que murieron por el síndrome del abandono. A veces desaparece sin avisar, otras crece e invita a esconderme cuando hay amenaza de lluvia y el amor supura como pasto, en donde solo hay escarcha. Este es el punto más vacío de toda ...

Mi cabeza es un patio baldío

Mi cabeza es un patio baldio y todos los residuos llevan tu nombre como marca Vidrio, papel y el amor enterrado Me quisiste alguna vez? Podaste las ramas del desconcierto? Cagaste en los tarros de mis miedos? Mi cabeza es un patio concurrido con toda la gente del barrio que pisa una y otra vez las parcelas de tu ausencia Pusiste algo tuyo en lo mío? Sembraste las espinas cerca del pecho? Orinaste encima de todas mis palabras? Mi cabeza esta loteada y con el cartel de "Se alquila" esperando al próximo dueño..

Tanatos

El odio caminó por el aire rondando día y noche a los débiles como el sacerdote ronda a su víctima. Decidió mutar en caballos salvajes marcados por el segundo sol y pintados con los pecados que no entraron al limbo Lograron colarse por una de las grietas que creó el quebranto. Y todo quedó paralizado. Las ganas de morir llenaron la sala de gases verdes y oraciones que salían de las esquinas. Uno de ellos relinchaba quimeras, el otro reventaba en llamaradas y en su conjunto parían la más impresionante escultura de terror. Los ojos quedaron convertidos en sal ante tanta belleza venida de la intemperie. Nadie nunca brilló tanto ante tanta destrucción Todos decidieron dar tres pasos, querían ser deglutidos hueso por hueso, defecto por defecto hasta que ningún centímetro de vergüenza quedase en el suelo El instinto expulsó a los caballos para reabrir luego la misma grieta para mostrarles de nuevo el camino. Fue inútil pensar tenerlos fuera. Como se apagan los deseos de tirarse al vacío? De...

Después de mucho

Lo cotidiano se coló entre nosotros Tiró su gran tapado gris y nos lo pusimos La monotonía, por su parte mordió nuestros dedos Mis preguntas y tus respuestas no lograban encender siquiera una luciérnaga Respiré pausado La urticaria se instaló en el lóbulo derecho Tu barrera fue más intensa que tu mirada Lo único que alcancé a guardar fueron las rayas del pantalón mientras te ibas sin despedirte

Si te dicen…

Si te dicen que lloré: No les creas es mentira para prueba te ofrezco recoger lágrimas metidas en los zapatos mezcladas con el agua rancia del florero raptadas por el cuello de tu camisa Si te cuentan que rei: Ni les escuches es broma! Y si no crees acercá el oído a la caracola preguntále al gato donde maulló arrancá el rosal de raíz... Si te dicen que te quise: Ni lo pienses es falso así como falsas fueron las noches que te arreglé la almohada las veces que te esperé a la tarde y sólo me devolvió pájaros negros... Y yo idiota esperándote, esperando al menos tu silueta ahí, en la palma de mi mano manchada de tierra de lombrices Y vos no volviste…

Indumentaria

Mírame! Quiero que veas el vestido de angustia que tejió tu espera del azul más oscuro y el cierre mal ajustado para que se escapen de la espalda todos los suspiros de medianoche Le debo los zapatos al menosprecio con tres numeros menos de mi calce y una colección de piedras dentro Con ellos intento salirme de la soledad da tres pasos tontos ponerme al borde de la madrugada... y nombrarte Un nunca incluye una promesa Un siempre es demasiada ambición