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Cinco sentidos

Quise escuchar por lo menos tu eco... Bla bla bla sonó desde el brocal del pozo. Te busqué en la lluvia, en el granizo, en el insoportable canto de las cigarras... Encontré la nada. Saqué mi mano en la ventana... Esperé recoger el beso que me enviaste en la brisa. Destrozé azahares, jazmínes y margaritas y con sus zumos... Imaginé tu aliento en mi cuello. Tragué piedras, lodo, arena... Sacié el vacío de tenerte en mi estómago. Pero entendí que mucho, en esto de sentir, no basta...

Lo que trae la lluvia

Solo puede verme en el gris... Vidrio manchado de agua y moho... Desentumeciendo el alma con cada soplo de viento. Ruido que traduce lo que dicen las ramas enamoradas. Quiero esconderme detrás de mi apellido. Tinta gomosa que endurece la lana. Taparme la boca cuando quede en silencio. Dedos confundidos con espátulas. Tocando el piano, oculto mi invierno. Madera ajada, que igual corta. Fingiste que te pregunté sobre las nubes. Mirada gélida, apabullante e inmóvil. Aprendí la lengua de una cultura muerta. "i" de ilusión, entendida como antónimo. Pedí que me adormezcan para no sentir dolor. Pelo sacado a puñados.

Hoy no me puedo levantar

El reloj me recuerda que se termino el sueño. Pero ¿de que sueño estamos hablando? Si me pase girando en la cama como la aguja de una brújula, buscando el norte... (6:31. El ruido del metal suena dulce y áspero) Por más esfuerzos que hacía, cada miembro del cuerpo no quería responder. Sentí un gran cubo que me presionaba en sentido contrario, cargado al tope con negaciones, rechazos, limones y cebada... (6:42. El televisor mira a través de sus 29 pulgadas) Me pareció eterna esa lucha. Mezcla de debilidad, leyes de la naturaleza y desánimo asumido. Con la desilusión desfilando su vestido verde, y pisándome los tobillos con su taco aguja... (6:50. Las aspas del ventilador forman un jazmín estroboscópico) Veía venirse, pero por extraño sortilegio, todo el sistema no informó sobre el error. Dejavù... es lo que atiné a decir... (7:05. La almohada esta almibarada con saliva) Son las 7:15. Y solo quedan fuerzas para soltar reflexiones, sencillas, directas, espontáneas: “No se espera, lo que s...

Nos queda poco tiempo

Si, como lo escuchaste. Ya es marzo y todavía sin progresos. Llueve y truena, escampa y suena el viento... y aun no conseguimos movernos. (Siempre repito tu nombre al llegar a la esquina). Ayer te encontré... Acurrucada en el rincón de siempre... Susurrándote una fórmula sencilla al oído... Y dije que esperaría hasta que un lirio florezca desde allí... (Siempre doy vueltas alrededor del naranjo). Noté cuando tus párpados lucharon. Cuando tus labios se pusieron trémulos. Y tus pies rascaron, arriba y abajo, de izquierda a derecha... Continuaste durmiendo... (Siempre subo la escalera desde el tercer peldaño). Hiciste fuerzas para desperezarte. Tus pestañas continuaban con eso verde y gomoso. Y ocurrió lo inesperado, tus ojos se clavaron en mí… A modo de reflejo, solo alcancé a sonreírte... (Siempre enciendo y apago la luz a la medianoche). Desee poder levitarte. Traerte a solo dos centímetros de mí. Sacarte el alma de un puñado. Y ponerle un cartel: “Propiedad mía”. (Siempre ordeno y des...

Deletreando l-o-v-e

L avarse bien la boca para sacar ese gusto a nada O mitir cualquier señal de que todavía se siente algo V er, mirar, investigar y sacar todo lo que todavía molesta E ncuadernar ese montón de hojas en donde se intentó atrapar al tiempo y el resto, va a seguir siendo blanco, o negro o del color que uno quiera verlo

Pre proyecto de haiku

De la lluvia, el agua De ese sol, algunos rayos De mi, ya solo el alma queda...

Haiku 1

Dentro de poco no tendré más lágrimas sino solo sal

Por culpa de la lluvia

Nos encontramos solos de nuevo. Tres cuadras nos separaban del destino, pero tres mil kilómetros lo hacían nuestros corazones Me atrasé para pisar los mismos charcos que te encargaste de vaciar. E intenté mojarme con las mismas gotas que expulsaba tu sombrilla. Solo las preguntas de esa mujer quebró ese aguado silencio. Sonreí, si solo eso se me ocurrió hacer. Tu simpática silueta se desdibujaba entre lo húmedo, y por mis lentes, las gotas me hicieron ver ese ser de luz que sos. Me ilusioné cuando volteaste a verme, no entendí lo que me dijiste. Sólo me dispuse a sentir las caricias de cada palabra tuya.

Nostalgia 2

Mientras te espero trato de no morderme los codos, de no apagar con los pies las fogatas de la esquina, de recordar que debo olvidarte...

Nostalgia 1

Supe que te ibas, y que ninguna red o alguna trinchera hecha con cadáveres de libélulas iban a detenerte. Solo me conformé con el vapor que modulaba tu nombre, cada vez que lo pronuncio.

Te busco (necesito encontrarte)

“Déjame ir, necesito andar” Pasacalle, taxi, vereda, portón, viento... Todo se me aceleró. Transposición de ideas. ¿A cuánto camino, a que frecuencia, si el tiempo es más rápido? “Voy por ahí, a buscar” A buscarte, a intentar poseer tu alma. A pintar esos puntos sobre las ies en forma de manchas. A calmar está sed que se está desbordando en forma de urticaria. A caminar con los cordones desatados, sin miedo a caer. “Sonreír para no llorar” En mi cara se nota algo nebuloso. Pero los ojos no tienen tiempo de ponerse acuosos, Están concentrados en esa fina línea recta que me conduce a vos. Inconstante, quebrada, curva pero irremediablemente me lleva a encontrarte. “Quiero presenciar al sol nacer” A la luna diluirse en sustancia lechosa. A la lluvia incisiva, llenar todos los espacios. Al viento desviarse, cuando nos encuentre a los dos intentando ser uno. Y a la arena, acomodar sus granos a nuestro peso. “Ver las aguas de los ríos correr” Verte solo a vos al otro lado, siendo tu alma un p...

Destinado a ella, por supuesto, para este 8 de noviembre

Asunción, 8 de noviembre de 2006 Ella (vos) E. S. N. Presente Por la siguiente vuelvo a ponerme en contacto con Ud., si, no mire para ningún lado (o para todos), si... Ud. Es la destinataria... No me mire con esa cara de extrañeza... yo se que tuve un ataque amnésico todo este tiempo, pero le dí razón a esta frase: -“Lo que se aprende (se ama?) nunca se olvida”- y por esto le escribo... No voy a negarle que luego de su ida me quede muy desconcertado... y no es para menos... como un pequeño ser de 1,70 puede compartir el espacio con todo el aire enrarecido por ese perfume tan suyo, con la cama que todavía resplandece en las tardes nubladas dejando ver su silueta fosilizada (por más que se cambien las sábanas dos veces por semana). Con el corazón repleto hasta el tope de pequeñas cajas, en cuyos prospectos se lee: Contenido Neto 1 tonelada de cariño y caricias , y con la consiguiente pregunta: ¿Encontraré algún “enfermo” a quien le de resultado toda esta medicina acumulada? Y digo no, .....

…Recién ahí, despertáme

I No ves que no pude detenerme, Todo se iba complicando cada vez más. El remolino giró y todo cayó, tu collar, tu caballito de mar, tus tijeras, la bombonera y esa única sonrisa tuya de aquel martes. II El viejo lo había premeditado y no quise hacerle caso: -“Todo lo construído sobre arena, se pierde”- me dijo… Aunque yo creía al menos, en el barro. El me tomó de las manos y me metió el mensaje hasta por la nariz, pues solo alcancé a taparme los ojos y la boca… En el lado izquierdo del pecho había lugar. III Si, es ahí donde decidí dormir… Dormir para no recordar la profunda herida del tridente… Para que quede al menos, el intento de una siguiente vez… Para que pueda sudar en el dedo gordo del pie, cada vez que un tímido rayo de sol se anime a soltarse de las sombras del vecindario y caiga sobre mi pie… Para que cuando escuche tu nombre mis oídos se autoprotejan por alguna repentina coraza traslúcida y verde… Para que cada tarde, cuando marquen 22 grados, mis mejillas se derritan trata...

Descalzo: Primera prueba

Piso este suelo, sin saber con que tipo de cosas podría toparme Agua más tierra, barro Y si es así, embadurnarme hasta que el frío me llegue a los huesos Araño este piso, preguntándome como sonará Astillas de vidrio y madera, peligroso Y si se da, contar con el dedo gordo del pie y apretar hasta sentir un tibio chorrito de sangre Trato de descubrir que cubre a esta superficie Papel más carbón, ceniza Y si lo logro, tratar de pintar todo lo que hace de base con ese gris tan pálido pero necesario. Intento imaginar tu rostro Piel más mentiras, más de lo mismo Y si me propongo, dibujar con mi dedo cada rasgo que me indique que fuiste solo eso, una silueta, algo fugaz… y…nada… nada más.

Sentido (dedicado a nadie)

Me senté al borde de la ventana... Me propuse mirar a lo lejos... Imagine pintar mi nombre de púrpura y borrarlo hasta dejar solo una mancha amarilla… Camine bajo la lluvia Y me detuve para tratar de escuchar cada gota de lluvia caer, escuche a dos, luego a cinco, luego a doscientas cuarenta y tres, luego no las pude contar más... Pensé y me vi acurrucado en una esquina de mi habitación, cerca, pero muy cerca de tu fotografia. Escribí ciento cuarenta y ocho formas de decir “lo intento”: Intente intentar, procure intentar, me quebranta haber intentado… Marqué con azul la expresión que mejor me sentó, y decidí no volver a usar ese color… Encendí una fogata... Me hipnotizó una chispa juguetona que divertida, salto y se apagó en el aire. La toque para saber que se siente apagarse. Pensé como reponerme de tu “no estoy”. Me desnudé hasta sacarme la última porción de piel. Herí cada fracción que intentó no ceder al primer corte. Me transporte a aquella segunda parte de la mañana, cuando descu...

La caja

Para cada momento de lo que va pasando por esta gran ruta gris que nos toco transitar, decidi inventarme cajas, que son depositarias de situaciones y dias en los que se retratan casi de manera singular, las coordenadas de tiempo y espacio. Que a su vez nos indican que respiramos, que sabemos sacar agua de nuestros ojos y que también nos hacen caer en cuenta de que podemos producir un estado de éxtasis con el solo susurro de palabras desteñidas cerca del oído de otro ser, que puede asemejarnos, pero que en realidad es otro planeta que gira muy próximo a nosotros. Pero, toda esta perorata cabe para contar que decidi tomar entre mis manos una de esas cajas y mirar, guardar, abrir, cerrar y depositar todo lo que senti y vivi esa noche del 19. La energia del lugar elegido era apropiada para realizar "el" encuentro en donde pueda buscar en cada invitado esa pequeña llama que si bien, no diariamente la puedo descubrir, se que esta ahí, a veces incandescente, y otras muy, pero muy es...

Al mirarte

Al mirarte, no me asaltaron ganas de correr barrio abajo y abrazar el primer tronco que viera. Increíblemente deseé sacarte los ojos con un bisturí, para cristalizarlos y colocarlos en un pequeño altar. Así, cuando regrese a casa cada tarde, los tendré para poder reflejarme en ellos. ¿Quién necesita así un espejo?

No paraíso

Desde que sé que no tengo lugar en tu paraíso, cometo todo tipo de pecados... Hasta miento diciendo que te olvidé.

Extrañas preferencias

Prefiero el silencio... que mantener encerrado, entre mis manos, el eco de tu saludo repitiendo tu nombre tan simple Prefiero la noche... que ser despertado por el primer rayo de luz que me ordene, levantar el brazo derecho, palpar la almohada y descubrir cuan ondulada puede resultar tu ausencia Prefiero el café... que beber el líquido amargo de un jugo de azúcar, sazonado con lágrimas Prefiero desnudarme... que intentar cubrir cada poro de la piel, que niegue no haberse abierto como flor de loto, con solo el anuncio de tu cercanía Prefiero rayar la madera... que intentar teñir delicadamente alguna superficie rugosa que me recuerde tu rostro Prefiero soltar al águila... que domesticarla, alimentarla y luego cuando escape de mí, me deje mirando el cielo. Con la sensación de querer haber sujetado aquello que es libre, haber intentado poner cadenas a lo que no es corpóreo. Todo para negar que seguirás con vida, por más que no me halle en tus proximidades.

Retina fotosensible a diversos rostros. Todo en una noche

El lugar presentaba colores terracota y pálidos por donde se lo mire. Se sabía que no sólo la Bohemia sonaría de fondo. Por extraño sortilegio, se me concedió la facultad de escuchar todo, ruido, frenadas sobre Mcal. López y hasta lo que se callaba. Primero divisé a los europeos felicitándome por las clases de salsa compartidas, luego apareció ese extraño y creado objetivo con sabor a onthos, que había producido en mí una especie de enamoramiento a lo "Fast food", solo con la estricta aclaración de que el servicio no incluiría el delivery, pero la lectura de menú si. Bastaron pocos minutos para empezar a repetir frases y muletillas tratando de trasmitir la alegría del encuentro (aunque suene a slogan de cerveza). En un momento me sentí desarticulado y perdido en alguna dimensión desconocida. Me pregunté si podría manejar todo eso. No solo buenos deseos recogí, hubo de todo, llantos con lagrimas que gritaban melancolía, exigencia de abrazos y hasta un pequeño repuesto de bebid...